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El veneno tras la máscara: ¿Justicia o amargura?

Imagen hecho por IA 
A veces, quienes más alto alzan la voz para señalar los errores ajenos son los que esconden las sombras más profundas. Hoy comparto una reflexión necesaria sobre esas "lenguas viperinas" que se camuflan bajo una supuesta rectitud, analizando cómo el juicio ajeno suele ser, en realidad, un reflejo de la insatisfacción propia.

Poema: 
⚖️
La espiga del veneno nos azota,
envuelta en lumbre, 
nos priva del habla;
la envoltura nos oprime
 como charco al atardecer,
donde el juicio nace 
desde una altivez sin conciencia.
⚖️
Se señala sin piedad
 a quien lastimamos,
contaminando el aire que 
el oído ajeno roza;
una lengua viperina,
 ciega y sin mesura,
se erige en juez, 
ignorando que el veneno
puede morder la mano que lo lanza.
⚖️
Ríes con regocijo, 
al acecho del daño,
esperando ver al inocente caer,
o verte presa de tu propio filtro.
⚖️
Es la máscara de quien
 se jura buena persona,
pero cuya lengua
 maldice lo que no le sirve;
siempre insatisfecha, 
siempre víctima de un mundo
que no logra calmar 
su propia amargura.


Reflexión:

Este poema no es solo una crítica, es un espejo. Nos invita a observar con cuidado a aquellos que, sintiéndose víctimas constantes, aprovechan cualquier oportunidad para denigrar a los demás. La verdadera virtud no necesita ser anunciada ni juzgar al resto; la verdadera integridad se reconoce en el silencio y en la capacidad de construir, no en la envidia disfrazada de palabra sabia.
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